Cuando se atraviesa por una crisis matrimonial se valora la posibilidad de que la misma sea definitiva o un momento pasajero. El derecho da cabida a ambas soluciones estableciendo dos procedimientos con puntos comunes pero con consecuencias distintas: el divorcio o la separación.
La principal diferencia entre el divorcio y la separación es que cuando una pareja se divorcia se DISUELVE el vínculo matrimonial, esto es se termina el matrimonio. Por el contrario, la separación sólo INTERRUMPE ese vínculo, considerándose cónyuges hasta que haya divorcio.
En este sentido, una persona divorciada es considerada a los efectos legales como si estuviera soltera, pudiendo volver a casarse, mientras que las personas separadas no pueden casarse ni con terceras personas ni entre ellos mismos.
Las consecuencias legales de una separación judicial (en ocasiones la separación es sólo de hecho, irse de la casa, y en eso no entra el derecho) son similares a las de un divorcio, puesto que se decide sobre varias cuestiones:
- Cese de la convivencia común. A la que acompaña el revocamiento (fin) de los poderes y consentimientos otorgados entre los cónyuges durante la duración del matrimonio.
- Régimen económico, la separación supone su disolución. Interrumpido el vínculo matrimonial si el régimen económico es el de gananciales, la separación le pondrá fin al igual que el divorcio.
- Medidas sobre hijos: tanto en el divorcio como en la separación se deben adoptar obligatoriamente en caso de hijos menores siendo libre hacerlo si los hijos son mayores de edad.
Anteriormente, la concepción social del divorcio hacía que muchas parejas iniciarán la ruptura con el trámite de la separación. Hoy en día el divorcio es la elección preferente de las parejas que optan por poner fin a la crisis matrimonial que atraviesan.
PARA NO OLVIDAR
1. Con el divorcio te puedes volver a casar, con la separación no.
2. La separación deja la puerta abierta a volver a estar juntos, haciendo más fácil la tramitación.
3. No es necesario ni obligatorio separarse antes del divorciarse, te puedes divorciar directamente.
Consejo LexAyudo.com: apóyate siempre en un abogado especialista en Derecho de Familia. Es recomendable consultarle en el momento que aparece la crisis matrimonial cuáles son las opciones más beneficiosas en tu caso para que el proceso legal sea lo más ágil posible y sufras el menor impacto en tus relaciones familiares.
Recuerda que un divorcio pacífico es un futuro tranquilo.